El poder de los triángulos, la relación de sus ángulos con la longitud de sus lados, unas cuantas líneas, un poco (o más bien mucho) de imaginación, de ocurrencia... No hace falta mucho para poder llegar a ver la Tierra desde la posición de las estrellas. No hace falta más que llegar a 4º de la ESO para poder medir la Tierra con lápiz y papel. ¡Maravilloso! De aquí hay muchos que se lanzan a conquistar el mundo.
La Tierra es redonda y sé cuánto mide su radio (método de Eratóstenes, en Cosmos, de Carl Sagan)
¿Otro vídeo? Sí. Para entender las cosas en ocasiones es necesario tener varias lecturas.
“Son cosas chiquitas. No acaban con la pobreza, no nos sacan del subdesarrollo, no socializan los medios de producción y de cambio, no expropian las cuevas de Alí Babá. Pero quizá desencadenen la alegría de hacer, y la traduzcan en actos. Y al fin y al cabo, actuar sobre la realidad y cambiarla, aunque sea un poquito, es la única manera de probar que la realidad es transformable” ― Eduardo Galeano
Conocer la historia de la ciencia nos ayuda a valorar la belleza de todo lo que vemos: desde la complejidad de un submarino, a comprender las estrellas, a saber lo difícil que es hacer un puente, un ordenador, y cómo están hechos, a ver la importancia de la ciencia en el descubrimiento y la fabricación de los medicamentos, y la evolución de la medicina.
Porque en la ciencia se relacionan todos los campos, desde la ciencias pura y tecnológica (matemáticas, física, química, astronomía, biología, geología, ingeniería, etc.) a las ciencias de la salud (medicina, farmacia, bioquímica, etc.)
Entender ciencia nos ayuda a comprendernos, a saber quiénes somos, dónde estamos y por qué estamos donde estamos, o cuáles son nuestros límites (hasta ese momento). En definitiva, saber de ciencia es saber del ser humanos y del mundo que le rodea, y este conocimiento, nos baja de las nubes con tan sólo mirar a las estrellas y nos hace ser mucho más humildes, a ser mucho más persona; a comprender “la magia de la vida”.
Aquí tenéis algunas pocas fotos de una exposición de plastilina a la que he tenido la suerte de acudir este fin de semana. ¡Y es que la ciencia también es divertida!